Es posible que, si has llegado hasta aquí y has completado con éxito tu primera herramienta, pienses que el formulario que hemos creado no es la panacea, y estás absolutamente en lo cierto.
Este ejercicio no pretendía ser una solución definitiva, sino un ejemplo muy básico y sencillo, diseñado deliberadamente con poca complejidad para que pudieras dar tus primeros pasos con seguridad en el aparentemente intimidante, pero inofensivo, mundo de Visual Basic.
El objetivo principal era romper la barrera inicial, entender la lógica que conecta un botón en una ventana con un texto en un papel y perder el miedo a “tocar las tripas” de Word. Una vez que se entienden estos cimientos, la complejidad del edificio la decides tú.
Podríamos haber desarrollado este mismo ejemplo de la orden de alejamiento con muchas más variables, desplegables condicionales y casuísticas automáticas, resultando en un formulario algo más elaborado como el que se muestra en la siguiente imagen:
E incluso, si quisiéramos ser verdaderamente ambiciosos, podríamos escalar la programación hasta crear formularios para resoluciones complejas, como fue mi segundo modelo diseñado para automatizar sentencias de conformidad que llegó a tener más de 27.000 líneas de código funcionando.
Al final, Visual Basic es un lienzo en blanco y el límite real a la hora de automatizar no lo pone el programa, sino tu propia imaginación y, sobre todo, tu paciencia para desarrollar y mantener la lógica necesaria.
Para cerrar, quisiera dejarte una nota de realidad práctica basada en la experiencia, y que se circunscribe en aquél buen dicho que dice “consejos vendo, pero para mí no tengo”: cuando estés creando formularios para tu uso personal exclusivo, aprende a medir el esfuerzo: a veces es mucho más eficiente y rápido corregir a mano un pequeño error de concordancia o un espacio en blanco en el documento final que obtenemos, que tirar por la borda horas y horas intentando programar hasta el más mínimo detalle para que la máquina lo haga todo perfecto de forma autónoma.
La perfección técnica tiene un coste en tiempo que no siempre compensa para el trabajo diario propio. Una cosa muy distinta es cuando programas herramientas diseñadas para que las usen terceras personas, pues en ese escenario sí hay que ser extremadamente meticuloso, cuidar cada detalle y blindar el código contra errores.
No obstante, cuando programes para ti, siéntete libre de que tus primeros proyectos no sean perfectos y funcionen a base de prueba y error, petardeando si hace falta, hasta que la herramienta te sirva a ti, que es lo único que importa.
Por si pudiera resultar de utilidad en vuestro propio camino de aprendizaje, voy a dejar disponible para su descarga el documento de la plantilla avanzada que he desarrollado, la cual sirve como ejemplo real de una integración mucho más profunda y compleja que la que hemos visto en este tutorial.
A su vez, junto con ese archivo, encontraréis una selección de enlaces a unos tutoriales magníficos que os permitirán seguir explorando por vuestra cuenta las infinitas posibilidades que ofrece VBA, permitiéndoos mejorar vuestra técnica y descubrir nuevas formas de automatización que yo mismo utilicé para seguir progresando.
< BLOQUE V. Conectando el formulario con la plantilla
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