La semana pasada explicaba cómo un software externo, Wordfusion , fue mi puerta de entrada a la automatización durante mis prácticas en Granada y mi posterior etapa en Almuñécar. Aquel programa no solo simplificó mi día a día en el Juzgado, sino que fue mi verdadero puente hacia el mundo de la programación a través de Visual Basic . Sin embargo, pese a esa importancia fundacional, aquel sistema tenía los días contados. Con tal de avanzar en la materia, resulta imprescindible que nos detengamos un momento para presentar a Alberto , compañero d…
Programar se concibe para muchos como una actividad propia de la ciencia ficción, como si de una cascada de números y letras verdes al estilo Matrix se tratara. Dicha percepción, a priori, parece orbitar a años luz del mundo del derecho. Puede que incluso la mera asociación de programación y derecho provoque en algunos un cierto rechazo epistemológico, como si estuviéramos tratando de mezclar naturalezas que no están destinadas a encontrarse. Con tal de reconciliar la relación del lector con la programación, conviene comprender que programar …
Si hace unos días exponía las razones que me han llevado a iniciar este proyecto, Justicia en Código, hoy, con el objetivo de contextualizar esta iniciativa inicio una serie de tres entradas a la que llamaré Cuaderno de Bitácora y donde detallaré mi evolución, desde mis primeros contactos con el código hasta la actualidad. Lo cierto es que este camino no comenzó en un entorno académico ni puramente técnico. El punto de partida se sitúa en el año 2023, nada más y nada menos, que en un Juzgado de Instrucción de Granada, durante mi etapa como…
Muchos me preguntan en qué momento un juez de carrera decide invertir su tiempo libre en aprender a programar. La respuesta es tan sencilla como alarmante: la justicia atraviesa una situación que hace años dejó de ser crítica para convertirse en prácticamente terminal. No hablo de oídas, sino de la realidad que me encontré al tomar posesión del Juzgado de lo Penal n.º 2 de Tarragona en febrero de 2024. Me topé con un escenario desolador: mil quinientos asuntos pendientes de enjuiciamiento, una agenda de señalamientos a dos años y medio vista …